viernes, 30 de diciembre de 2016

otras formas de monetizar un blog: explorando los enlaces de afiliados y un poco sobre inversiones (¿cripto, alguien?)

Cuando empecé mi blog, pensaba que el único camino para ganar dinero era a través de los anuncios. Pero con el tiempo (y después de ver cómo mis ingresos publicitarios no alcanzan ni para un café), he descubierto otras formas de monetizar un blog que parecen tener potencial. Entre ellas: los enlaces de afiliados.

¿Qué son los enlaces de afiliados?

Es básicamente recomendar productos o servicios de otras empresas y, si alguien compra algo a través de tu enlace, tú te llevas una comisión. Es como ser un vendedor freelance, pero sin salir de casa ni usar traje.

Por ejemplo, Amazon tiene un programa de afiliados bastante conocido, y hay plataformas como ShareASale o CJ Affiliate donde puedes encontrar productos de diferentes nichos. La clave está en elegir cosas que realmente interesen a tu audiencia y que tengan sentido con el contenido de tu blog.

¿Cómo puedo usar los enlaces de afiliados?

  1. Escribiendo sobre un producto o servicio específico.
    Por ejemplo, si tienes un blog sobre tecnología, podrías hacer una reseña de un gadget genial y añadir un enlace de afiliado. Si tu nicho es viajes, podrías recomendar equipaje, guías o hasta plataformas como Booking.com o Airbnb.

  2. Haciendo listas de recomendación.
    Post tipo “5 libros que cambiaron mi vida” o “Mis herramientas favoritas para bloggers”. En cada recomendación, incluyes un enlace de afiliado.

  3. Creando contenido evergreen.
    Escribe algo útil que la gente pueda seguir encontrando años después, como tutoriales o guías prácticas. Los enlaces de afiliados pueden generar ingresos a largo plazo si el contenido sigue siendo relevante.

Advertencia:
No pongas enlaces por todas partes ni promociones cosas que no conoces. La gente se da cuenta y puedes perder credibilidad


Explorando el mundo de las inversiones (¿cripto, tal vez?)

Otro tema que estoy empezando a explorar es el de las inversiones. He leído que diversificar tus ingresos es clave para no depender solo de una fuente (en mi caso, un blog que genera dinero para pipas). Y dentro de las inversiones, me encontré con algo que está llamando la atención: las criptomonedas.

¿Qué son las criptomonedas?

Básicamente, son monedas digitales que funcionan gracias a una tecnología llamada blockchain. La más famosa es Bitcoin, que empezó en 2009, y ahora hay muchas más, como Ethereum. En 2016, el precio de Bitcoin está subiendo, y aunque todavía no es algo masivo, algunos dicen que es "el futuro del dinero".

¿Se puede invertir en criptomonedas?

Sí, aunque no es tan sencillo como abrir una cuenta de ahorros. Hay que registrarse en plataformas como Coinbase o Bitstamp y comprar criptomonedas. La inversión es arriesgada porque el precio sube y baja más rápido que mis ganas de escribir en lunes.

¿Es buena idea escribir sobre esto en un blog?

¡Por supuesto! Las inversiones, especialmente las criptomonedas, son un tema interesante y con mucho potencial para monetizar. Si empiezas a investigar y creas contenido útil, puedes atraer a personas interesadas en aprender más. Y aquí entra la magia de los enlaces de afiliados:

  • Recomendar plataformas de trading como Coinbase, que tienen programas de afiliados.
  • Escribir sobre libros, cursos o herramientas para aprender sobre criptomonedas e incluir enlaces de afiliados.

Lecciones aprendidas (hasta ahora):

  1. Los enlaces de afiliados son una buena forma de diversificar ingresos. No te harán rico de la noche a la mañana, pero si eliges bien tus productos y los promocionas con contenido útil, pueden sumar. Leo de mucha gente que dice haberlo conseguido... yo, evidentemente no, he puesto en el blog algunas veces mis números.
  2. Explorar nuevos temas también puede atraer tráfico. Escribir sobre tendencias emergentes, como las criptomonedas, puede posicionarte como una referencia en el tema (¡y monetizarlo, claro!).
  3. La paciencia es clave. Tanto con los enlaces de afiliados como con las inversiones, los resultados no llegan de inmediato.

lunes, 19 de diciembre de 2016

porque NO me hago rico con mi blog: ¿sabes algo de SEO?

Si has llegado hasta aquí esperando que este artículo te convierta en un experto en SEO (o al menos te saque de pobre), te tengo malas noticias: yo tampoco tengo idea de lo que estoy haciendo con el SEO. Pero, como todo en mi vida blogger, los errores abundan y las lecciones también, así que aquí va mi intento de explicarte por qué mi blog sigue siendo una fábrica de frustraciones monetarias.

¿Qué es el SEO y por qué todo el mundo habla de él?

En teoría, el SEO (Optimización para Motores de Búsqueda) es eso que haces para que Google ame tu blog y te mande visitas orgánicas como si fueras el protagonista de una comedia romántica. En la práctica, para mí, el SEO es esa cosa que otros parecen entender y yo no.

Mis primeras búsquedas sobre SEO me llevaron a leer cosas como:

  • "Investiga palabras clave". (¿Qué palabras? ¿Dónde las encuentro? ¿Hay una lista mágica?)
  • "Escribe contenido relevante." (Bueno, para mí todo lo que escribo es relevante. ¿O no?)
  • "Optimiza tus títulos y descripciones." (Ah, espera, ¿mis títulos necesitan optimización? Yo pensaba que eran geniales tal como estaban.)

Spoiler: no lo eran.

¿Qué errores cometí con el SEO?

  1. Ignorar las palabras clave.
    Al principio, escribía lo que me daba la gana, sin pensar en lo que la gente buscaba en Google. Por ejemplo, en vez de titular un post “Cómo ganar dinero con un blog (aunque no tengas tráfico)”, yo ponía algo tipo: “Mis aventuras con el dinero inexistente”. ¿Resultado? Google no sabía qué hacer con mi contenido, y la gente tampoco.

  2. No tener ni idea de lo que era un "alt text".
    Alguien dijo que las imágenes ayudan al SEO, así que llené mi blog de fotos, pero nunca me molesté en ponerles descripciones. Porque, claro, los robots de Google son súper inteligentes... pero todavía no saben leer memes sin texto.

  3. Olvidar los enlaces internos y externos.
    Esos "genios del SEO" hablaban de enlazar a otros posts en tu blog y a sitios externos de calidad. Yo, en cambio, pensaba: "¿Por qué voy a mandar a mis lectores a otro lado? ¡Son míos!" Bueno, al final, ni se quedaron conmigo ni Google me dio puntos extra.

  4. Cargar el blog de palabras clave al azar.
    Una vez entendí lo de las palabras clave (más o menos), intenté meterlas en cada párrafo, como si eso fuera suficiente para engañar a Google. Mi blog parecía escrito por un robot obsesionado:
    “Si quieres ganar dinero con un blog, lo importante para ganar dinero con un blog es que pienses en cómo ganar dinero con un blog.” ¿Te duele leerlo? A Google también.

¿Qué aprendí de todo esto?

  • El SEO no es magia, pero tampoco es tan complicado. No necesitas un doctorado para entender que, si escribes cosas útiles que la gente busca, estás en el buen camino.
  • Las herramientas son tus amigas. Este 2016 descubrí cosas como Google Keyword Planner y Google Analytics. Spoiler: ahora sé que usarlas es importante.
  • El contenido manda. Si tu blog no tiene algo que valga la pena leer, da igual cuántas palabras clave pongas o cuántos enlaces metas: Google no te va a dar amor.